miércoles, 11 de octubre de 2023

Boda real en una república

 


La familia pretendiente al trono portugués celebró el 7 de octubre de 2023, la boda de la infanta Maria Francisca de Braganza con Duarte de Sousa Araujo.

El compromiso había sido anunciado en diciembre de 2022.


Maria Francisca es la segunda de los tres hijos de Duarte Pio de Braganza, custodio de los derechos dinásticos al trono de Portugal, y de Isabel de Heredia.


Maria Francisca nacía el 3 de marzo de 1997, ocupa el tercer puesto en la línea de sucesión de los derechos al trono portugués. Los dos primeros son, su padre, Duarte Pio y su hermano Afonso. Maria Francisca tiene el título de Duquesa de Coimbra.


La boda se celebró en el Monasterio de Marfa. La última boda real en tierras lusas fue, la de los padres de la infanta. Duarte e Isabel de Heredia, celebrada en el año 1995 en el Monasterio de los Jerónimos de Lisboa.



Maria Francisca llevó un vestido de cuello cheminea que recordaba a dos vestidos reales, lucidos por dos  plebeyas que se casaban con dos príncipes.


Letizia reina consorte de España, casada en Madrid en mayo de 2004 con el entonces príncipe Felipe, hoy rey de España. Letizia llevó un diseño del catalán, Manuel Pertegaz. 


Meghan Markle, duquesa consorte de Susex casada en Windsor mayo de 2018 con el príncipe Harry de Inglaterra. El diseño era de Clare Waight Keller de la casa Givenchy.


Maria Francisca portó un vestido realizado por la modista lusa, Luzia do Nascimento, la misma que había realizado, el vestido de novia, de su madre, Isabel de Heredia en 1995.

Los primeros comentarios sobre el vestido fueron, que se había inspirado en el de su progenitora. Sin embargo, sólo verlo, recuerda a la actual reina consorte de España y a Meghan Markle 



La infanta portuguesa complementó el vestido, con la tiara nupcial de su madre, la tiara Braganza de diamantes, y los pendientes nupciales que llevó Isabel de Heredia, su madre, en su boda.



Siguiendo la costumbre real, para la celebración nocturna del matrimonio, Maria Francisca estrenó un segundo vestido, más desenfadado, también realizado por Luzia do Nascimento.



Las joyas con las que Maria Francisca complementó este segundo look, no desmerecieron a los diamantes de la tiara nupcial. La infanta optó por esmeraldas, pendientes y un espectacular pasador de pelo.



Este segundo look  se inspiraba de nuevo, en la duquesa consorte  de Susex, obra también, de la diseñadora de su vestido nupcial, Clare Waight Keller de Givenchy. 

Fue una boda real en una república, Portugal es república desde 1910. Los Braganza, casa a la que pertenecen los custodios de los derechos dinásticos, y la república conviven en armonía.

A la boda de la infanta, asistió el presidente de la república, Marcelo Revelo de Sousa, así como otros destacados políticos lusos., como Antonio Guterres.

Por parte de las monarquías, los asistentes fueron miembros de segunda categoría.
Estaban los pretendientes al trono ruso, la gran duquesa Maria con su hijo y nuera.
El príncipe Boris de Bulgaria, heredero de los derechos dinásticos búlgaros, acompañado por su madre, Miriam, actual princesa consorte de Jordania.

Por el gran ducado de Luxemburgo, estaban los prínicipes Louis y Sebastian, hijos de los grandes duques Henry y Maria Teresa.

Asistieron también por Luxemburgo, el príncipe Guillermo, hermano del gran duque Henry, con su esposa, la princesa Sybilla y una de sus hijas.

viernes, 8 de septiembre de 2023

Marc Bohan y su relación con la realeza


 Ha fallecido, Marc Bohan, a los 97 años. Bohan como director creativo de Cristian Dior fue, el creador a finales de los años 70 y los años 80, de los vestidos de novia de dos plebeyas, que se convertian en reinas consortes con ese vestido.
Bohan se había convertido en el favorito de las damas de la casa principesca de Mónaco. La princesa Grace era su gran embajadora. 



Silvia Sonmerland contraía matrimonio con el rey Carlos XVI Gustavo de Suecia, el 19 de junio de 1976, y se convertía en la reina Silvia de Suecia. La plebeya Silvia elegía como creador de su vestido, a Marc Bohan. El creador ideó un vestido de líneas rectas y limpias que destacaba la silueta de la novia. 


En diciembre de 1976, la ya reina Silvia, escogía también a Bohan para, su debut en la ceremnia de entrega de los premios nobel. Un diseño en amarillo que potenciaba, la belleza de la joven reina.

Junio de 1978 fue un mes y año de pleno para Marc Bohan. 


El 15 de junio de 1978, en Aman, la capital de Jordania, el rey Hussein contraía matrimonio por cuarta vez, después de dos divorcios y una viudez, con una joven arquitecta norteamericana, Lisa Najebb, que se convertía en la reina Noor de Jordania. Noor eligió a Marc Bohan para crear su vestido de boda. Bohan creo un diseño bohemio que destacaba la figura de la joven Lisa.


Unas semanas después, Marc Bohan, vestía a la novia del año en Europa. La princesa Carolina de Mónaco contraía matrimonio, el 28 de junio de 1978, por lo civil, con Philippe Junot. Para la ceremnia civil, Carolina lucía un vestido azul bebé de Marc Bohan. 
El vestido para la ceremonia civil de la princesa Carolina, y el vestido de la reina Noor tienen muchas similitudes, como el de la princesa Grace.


Al día siguiente, 29 de junio, la princesa monegasca, volvía a llevar una creación de Bohan, para el matrimnio religioso. En esta ocasión Bohan, optó también por un estilo boho, que encajaba a la perfección con la personalidad rebelde de la jovencísima princesa.



La madre de la novia, la princesa Grace de Mónaco, también confió en la casa Dior y en su director, Bohan, para su vestido. La princesa Grace era ya una habitual de los diseños de Bohan.


Carolina volvía a confiar en Bohan, en su segunda boda, con Estefano Casighari, celebrada, el 29 de diciembre de 1983.


La relación de Marc Bohan con la casa principesca de Mónaco era muy intensa. El diseñador acogió a la princesa Estefania en la maison Dior, cuando la princesa se interesó por la moda, Estefania hizo prácticas en Dior, apadrinada por Bohan.

La princesa Carolina fue fiel a la casa Dior hasta la salida de Marc Bohan de la maison francesa en 1989. La princesa no volvió desde entonces a lucir un diseño de Dior.

Marc Bohan nació en París en el año 1922, inició su carrera en la alta costura para la firma Jean Potou. Llegó a Christian Dior en el año 1958, un año después de la muerte de Monsieur Dior. En ese momento el director creativo de la Maison Dior era, Yves Saint Laurent. La llamada de Saint Laurent para cumplir, con el servicio militar en 1960, pone a Marc Bohan al frente de Dior. Bohan desempeñaría, el cargo hasta 1989, cuando la firma Dior, prescinde de los servicios de Monsieur Bohan.

Marc se va a Londres y se incorpora a la firma Norman Hartnell, tan ligada a la casa real británica. En 1992 deja la firma londinense y acepta la invitación de la universidad de Viena para ser profesor invitado.

En esos años funda su propia firma, con menos éxito que su etapa en Dior.


Bohan marcó tendencia, la falda que Valentino diseñó, en el vestido de novia, de la princesa Magdalena de Suecia, está inspirada en la falda que Bohan, había diseñado para la princesa Carolina en 1978.


El destino quiso que coincidiese, la muerte de Marc Bohan, con las celebraciones en Suecia, de los cincuenta años de la ascensión al trono de Carlos XVI Gustavo ( setiembre de 1973). Las damas suecas vistieron, en una de las cenas de gala, modelos claramente inspirados en diseños de Bohan.

Dos de los looks lucidos por, la princesa Sofia de Suecia, esposa del príncipe Carlos Felipe, se asemejaban enormenete a dos diseños de Bohan para la princesa Grace de Mónaco.


El vestido de la princesa sueca tiene,una gran sililitud con el que Bohan diseñó para la princesa Grace de Mónaco en 1978, en la boda religiosa de la princesa Carolina.



La princesa Sofia luce también un vestido de noche en rosa muy similar a un diseño de Bohan para la princesa de Mónaco.



lunes, 26 de junio de 2023

Tiaras originales de las casas reales europeas

 Recorrido por las tiaras de las casas reales europeas destacando las más curiosas u originales. En este particular las casas reales de Noruega y Dinamarca tienen gran protagonismo.

En la casa real de Noruega es la princesa Astrid, hermana del rey Harald, quien posee la colección de tiaras más original. Las tiaras de la princesa Astrid llegaron a Noruega desde el Reino Unido, la abuela de la princesa y del rey Harald, la reina Maud era por nacimiento princesa del Reino Unido, hija del rey Eduard VII y la Reina Alejandra. 

La tiara del penacho consite en un bandeau y en el centro del mismo sale una especie de pluma, de diferentes formas. La princesa Astrid tiene dos penachos de diferentes formas.















La tiara de oro, heredada en este caso de su abuela materna, la princesa Ingeborg de Suecia y Dinamarca, la madre de la princesa Martha de Noruega, que es la progénitora de la princesa Astrid. Esta tiara también forma parte de un juego de pendientes y broche.








Estas tiaras, a la muerte de la princesa Astrid, probablemente, regresen a la casa real Noruega, como la tiara de los círculos de perlas, propiedad de la princesa Ragnhild, que a su muerte, paso a la corona noruega, y fue lucida por la princesa  Ingrid Alexandra en su dieciocho cumpleaños.









La tiara del abanico es una tiara que proviene también del Reino Unido, llega a Noruega con la Reina Maud. Esta pieza ha estado desde enctonces en el joyero real. Las damas reales la usan como tiara o como collar.

























La reina Sonja es también es propietaria de una tiara de oro que se combina con piedras preciosas intercambiables. Fue el regalo del rey Harald en su 60 cumpleaños.








Si la tiara de la Reina Sonja parece futurista, la Reina Margarita de Dinamarca posee dos tiara más futuristsa y originales de las casas reales europes. Una es la tiara de las flores, que no te deja indiferente. Esta tiara fue un regalo del pueblo de Groenlandia a Margarita por sus cuarenta años de reinado. La tiara se complementa con unos pendientes. Esta realizada en oro contierne diamantes y rubíes que apenas se distinguen.
La segunda tiara en oro de la Reina Margarita es la de las Amapolas, realizada por el joyero danés Arje Griegst en 1976, se dice que la propia reina colaboro en el diseño. No era la primera vez que participaba en el diseño de una joya, Margarita ya había colaborado en el diseño de su propio anillo de pedida, uno de los más originales de las pedidas reales. Margarita ha participado también en el diseño del vestuario de varias obras de teatro. La tiara de las amapolas tampoco pasa desapercibida. La tiara tiene pendientes a juego.
En la casa real danesa, la princesa Heredera Consorte Mary luce también una de las tiaras modernas más originales. Es la tiara de la medianoche, diseñada en 2009 por Charlotte Lynggaard. La tiara es un juego de diadema, pendientes y broche. Las piezas están realizadas en plata, oro, diamantes y piedras lunares. El diseño está inspirado en uno de los emblemas nacionales australianos, la acacia dorada, la princesa Mary es nativa de Australia. El juego es un préstamo de Lynggaard a la princesa, Mary tiene la exclusividad para lucir este juego.
Desde su boda en 2004, con el príncipe heredero, Federico, Mary sólo ha tenido acceso a una tiara de la casa real danesa, la floral, que Federico heredó de su abuela, la reina Ingrid.
La tiara que la princesa Mary lució en su boda, no salió de los jowueros reales, fue adquirida por la reina, como regalo de bodas a su nuera.
La otra tiara propiedad de la princesa, la Tiara Eduardiana, la compró la propia princesa en una subasta.
La casa real Sueca posee también una de las tairas más originales de las casas reales europeas, la tiara de los Camafeos. La tiara es de oro y perlas. Originalemente compuesta de tiara, collar, pendientes y brazalete. Esta tiara data de 1809 fue un regalo de Napoleçpn Bonaparte a Josefina, su esposa. La tiara llegó a la casa real sueca a través del Hijo de Josefina, Eugene, quién se la regaló a u hija Josefina, que fue reina de Suecia y Noruega. 














Esta tiara inició una tradicción nupcial, con las hermanas del rey Carlos XVI Gustavo, tradicción que siguió, la reina Silvia y después la princesa heredera Victoria en sus propias bodas.

La monarquía sueca posee otras dos tiaras originales. La tiara de los seis botones, incorporada al jouero sueco, por el fundador de la actiual dinastía reinante, Jean Baptiste Bernardotte, en 1819, que reinó con el nombre de Carl XIV Johan.
Lo curioso es que la casa real sueca posee otra tiara muy parcida e ésta, en este caso la tiara de los cuatro botones, que entró en el jouyero real también , con el fundador de la dinastía.


Otra original tiara sueca es la Tiara del laurel, realizada en oro, plata y diamantes. La tiara fue el regalo de bodas de la reina Sofia de Suecia a su nuera, Margarita de Connagautht. A la prematura muerte de ésta, la tiara pasó a su hijo Bertil. Fue la esposa de Bertil, la princesa Lilian quien la usó durante años. A la muerte de Lilian, sin descendencia, la tiara pasó a la princesa heredera Victoria, su actual propietaria.

La colección se completa con la tiara de acero, que fue llevada a Suecia por la reina Josefina.










Luxemburgo, la corte principesca dispone de una original diadema de topacios y perlas. Es un juego con pendientes y collar. El juego fue lucido por primera vez en público, en 1980 en una visita de estado de los Grandes duques, entonces, Jean y Josephine Charlotte.


















La tiara de las Turquesas es, otra de las peculiares tiaras del gran ducado, forma parte de un juego en el que el gran protagonista es el collar. Se dice que fue realizada en 1830.




















En Holanda no se puede negar la espectacularidad de sus tiaras, pero la más original, por no parceerse a otras es, la tiara de las estrellas o perlas, Fue la tiara de la coronación de la Reina Beatriz con las perlas, la tiara nupcial de la reina Máxima con las estrellas y la tiara con la que debutó en público, la princesa heredera, Amalia con las perlas.





































En España, los borbones disponen de una tiara peculiar, la tiara Mellerio o Tiara de la Chata. Esta diadema fue comprada en 186, por Isabel II de España a la joyería Meller, como regalo de bodas para su hija, la infanta Isabel. La infanta se la legó a su muerte, a su sobrino Alfonso XIII. la diadema fue de nuevo regalo de bodas para la princesa Sofia de Grecia en su matrimonio con el príncipe Juan Carlos de España.











En el príncipado de Mónaco, la tiara Espuma de mar regalo del príncipe Alberto a su novia, la princesa Charlene por su boda en  2011. Fue realizada por Baumer inspirandose en la profesión de la princesa, nadadora profesional antes de su boda.